sábado, 20 de noviembre de 2010

Estoy bloqueada, me obstruyo a mi misma.
Quería aprovechar estas vacaciones para escribir mucho... pero me he dado cuenta que no escrito casi nada, y que el miércoles se terminan...

Quiero escribir muchas cosas, pero el Internet me chupa tiempo, y cuando quiero escribir tampoco quiero... dios que asco.
Así no voy bien por la vida... aun que ahora intento ir a mi propio ritmo, creo que es pero, porque obligandome a mi misma hacia cosas... cosas a medias, pero cosas al fin y al cabo.

Dios... estaba mirando el documento para poner alguna frase.... pero es una mierda.
Uf, me dan gans de borralo todo.

1 comentario:

  1. Hola veo tu articulo escrito desde hace mucho tiempo, pero buscaba en la web motivarme para hacer las cosas y en algunas frases palabras tuyas, me hicieron identificarme con lo que dices, espero ya tus cosas sean mejor y sigas escribiendo, ya ves que a la final tu entrada motivo a escribir a otro ..entonces estuvo muy bien...OM hARI un abrazo ATT Fredy

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Esta to guay *_______*

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Sentía un dolor casi físico cuando el conde y la condesa entraban al mismo tiempo.. su amor mutuo era evidente, un vinculo genuino que les proporcionaba seguridad y felicidad. Hasta Logan y Serah intercambiaban a veces unas miradas que ponían de manifiesto que se gustaban. Esas miradas, ese amor, llenaba a Kylar de un anhelo tan hondo que creía que le abriría un hueco en el pecho. No era simple hambre; una rata de hermandad conocía el hambre igual que conocía las alcantarillas donde se acurrucaba buscando calor en invierno. El hambre no era comoda, pero resultaba familiar y no era algo que temer. Lo suyo era una sed, como si su cuerpo entero estubiese reseco, cuarteado, a punto de desmigajarse. Moriría de sed a orillas del lago más grande del mundo.

Todo aquello le estaba vedado. Para él, ese lago era un océano.

Era agua salada que solo le daría más y más sed, hasta causarle la locura y la muerte. El amor era la muerte de un ejecutor. Locura, debilidad, vulnerabilidad y muerte, no solo para el propio ejecutor, sino también para cualquiera que lo amase. En la vida de Azoth todo era muerte. Había jurado no amar jamas, pero cuando lo prometió no había visto nada parecido a lo que el conde y la condesa compartían. Resultaba tolerable si por lo menos le importase a alguien.


El Ángel de la Noche 1, El camino de las Sombras de Brent Weeks

Feveradicta *¬*

Mi diplomita :3

Mi diplomita :3
muchisimas gracias Karol!! ^^