jueves, 25 de noviembre de 2010

En el Aire: Color Hoja


Segunda Parte

Color Hoja

    Siento una piel caliente junto a mi, un corazón tanborileante.
    Mis labios, pétalos inútiles, intentan preguntar, pero… de ellos no sale ni una palabra.
    Al fin, mis orbes oscuros se dirigen a la figura que esta a mi lado, sosteniendome en el aire, y me encuentro unos ojos de esmeralda, que brillan como los rayos de un sol propio en su interior.
    –¿Qui…quien eres?- Le pregunto, con la voz más que entrecortada, casi llevada por el viento que juega con nuestros cabellos, en una danza alegre.
    Él entrecierra los ojos, y una sonrisa extraña se cierne sobre sus labios. Esta no llega a los ojos.
    –No lo sé.
    El silencio los invade.
    El de ojos color hoja, no dice nada más y yo quedo enmudecida, ahí, en el aire.

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Sentía un dolor casi físico cuando el conde y la condesa entraban al mismo tiempo.. su amor mutuo era evidente, un vinculo genuino que les proporcionaba seguridad y felicidad. Hasta Logan y Serah intercambiaban a veces unas miradas que ponían de manifiesto que se gustaban. Esas miradas, ese amor, llenaba a Kylar de un anhelo tan hondo que creía que le abriría un hueco en el pecho. No era simple hambre; una rata de hermandad conocía el hambre igual que conocía las alcantarillas donde se acurrucaba buscando calor en invierno. El hambre no era comoda, pero resultaba familiar y no era algo que temer. Lo suyo era una sed, como si su cuerpo entero estubiese reseco, cuarteado, a punto de desmigajarse. Moriría de sed a orillas del lago más grande del mundo.

Todo aquello le estaba vedado. Para él, ese lago era un océano.

Era agua salada que solo le daría más y más sed, hasta causarle la locura y la muerte. El amor era la muerte de un ejecutor. Locura, debilidad, vulnerabilidad y muerte, no solo para el propio ejecutor, sino también para cualquiera que lo amase. En la vida de Azoth todo era muerte. Había jurado no amar jamas, pero cuando lo prometió no había visto nada parecido a lo que el conde y la condesa compartían. Resultaba tolerable si por lo menos le importase a alguien.


El Ángel de la Noche 1, El camino de las Sombras de Brent Weeks

Feveradicta *¬*

Mi diplomita :3

Mi diplomita :3
muchisimas gracias Karol!! ^^