lunes, 29 de noviembre de 2010

En el Aire: En la Luna

Quinta parte.

En la Luna

    Miro a mi alrededor.
    Alzo la mano, intentando alcanzar una que hay a mi lado, pero esta demasiado lejana.
    Él vuelve a sonreir y me lleva a la izquierda.
    La luna esta creciente, y la capa que la cubre es blanca y compeltemente majestuosa.
    Con reverencia, el, me acerca de ella, y me posa en sus confines.
    Curiosamente, es muy pequeña, y me puedo sentar comodamente.
    Él se aparta, y me contempla.
    Yo miró haciabajo, maravillada, por como se ve todo desde aquella posicion pribileguiada.
    Entonces, echa a volra lejos de mi,- me fijo en ese instante, que no tiene alas,- y me asusto.
    Le grito. Pero el no me presta atencion.
    Veo como se acerca de una estrella cercana, y como si fueran amigos, le sususrra, tapandose la boca con la mano para yo no pueda ver lo que le dice.
    La estrella ace un leve movimiento, y entocnes se acerca de mi, mientras él se va a la siguiente.
    Cuando me quiero dar cuenta, todas la estrellas de las proximidades estan conmigo, y puedo tocarlas.

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Sentía un dolor casi físico cuando el conde y la condesa entraban al mismo tiempo.. su amor mutuo era evidente, un vinculo genuino que les proporcionaba seguridad y felicidad. Hasta Logan y Serah intercambiaban a veces unas miradas que ponían de manifiesto que se gustaban. Esas miradas, ese amor, llenaba a Kylar de un anhelo tan hondo que creía que le abriría un hueco en el pecho. No era simple hambre; una rata de hermandad conocía el hambre igual que conocía las alcantarillas donde se acurrucaba buscando calor en invierno. El hambre no era comoda, pero resultaba familiar y no era algo que temer. Lo suyo era una sed, como si su cuerpo entero estubiese reseco, cuarteado, a punto de desmigajarse. Moriría de sed a orillas del lago más grande del mundo.

Todo aquello le estaba vedado. Para él, ese lago era un océano.

Era agua salada que solo le daría más y más sed, hasta causarle la locura y la muerte. El amor era la muerte de un ejecutor. Locura, debilidad, vulnerabilidad y muerte, no solo para el propio ejecutor, sino también para cualquiera que lo amase. En la vida de Azoth todo era muerte. Había jurado no amar jamas, pero cuando lo prometió no había visto nada parecido a lo que el conde y la condesa compartían. Resultaba tolerable si por lo menos le importase a alguien.


El Ángel de la Noche 1, El camino de las Sombras de Brent Weeks

Feveradicta *¬*

Mi diplomita :3

Mi diplomita :3
muchisimas gracias Karol!! ^^