domingo, 26 de diciembre de 2010

Por mi palicera personal

¿Qué haría yo sin ti?
Hay mi nena, que sin su paliceriemto,-sí, he inventado la palabra,- yo creo que no estaRia aqui xD
De las pocas personas...- bueno, ahora es la unica,- que le dejo leer algo mio, del cual me importa la opinión.
No lO que escribo aqui, que es pensar y hacer, sino, historias, que pienso, mucho, mucho, muchisimo.
Tanto que me hago ilusiones de publicar en alguna editorial... que no sea así, no quiere decir que se cumpla, porque de las pocas cosas que me he pieusto enserio a escribir, solo una he terminado... y no me gusta xD
La hice cuando tenia catorce años y bueno... es lo que tiene, esas cosas te enseñan a mejorar, a crear mejores cosas.

Gracias.
Gracias a las pocas personas que creen en mi.
Gracias.
De verdad.

2 comentarios:

  1. me encanta tu palabar inventada.
    permiso para husarla xD
    bueno paso a desearte una feliz navidad!
    y que al final de emi entrada hay un ragalito para todos mis seguidores espero pases por el.
    es la entrada del 24

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  2. soy tere!!!!!!!!!
    ya sabes que siempre te dare la paliza!!!!!
    al menos e encontrado mi sitio en el mundo, ser tu palizera xDDD
    un abrazo cariño!!

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Sentía un dolor casi físico cuando el conde y la condesa entraban al mismo tiempo.. su amor mutuo era evidente, un vinculo genuino que les proporcionaba seguridad y felicidad. Hasta Logan y Serah intercambiaban a veces unas miradas que ponían de manifiesto que se gustaban. Esas miradas, ese amor, llenaba a Kylar de un anhelo tan hondo que creía que le abriría un hueco en el pecho. No era simple hambre; una rata de hermandad conocía el hambre igual que conocía las alcantarillas donde se acurrucaba buscando calor en invierno. El hambre no era comoda, pero resultaba familiar y no era algo que temer. Lo suyo era una sed, como si su cuerpo entero estubiese reseco, cuarteado, a punto de desmigajarse. Moriría de sed a orillas del lago más grande del mundo.

Todo aquello le estaba vedado. Para él, ese lago era un océano.

Era agua salada que solo le daría más y más sed, hasta causarle la locura y la muerte. El amor era la muerte de un ejecutor. Locura, debilidad, vulnerabilidad y muerte, no solo para el propio ejecutor, sino también para cualquiera que lo amase. En la vida de Azoth todo era muerte. Había jurado no amar jamas, pero cuando lo prometió no había visto nada parecido a lo que el conde y la condesa compartían. Resultaba tolerable si por lo menos le importase a alguien.


El Ángel de la Noche 1, El camino de las Sombras de Brent Weeks

Feveradicta *¬*

Mi diplomita :3

Mi diplomita :3
muchisimas gracias Karol!! ^^