jueves, 23 de diciembre de 2010

Mañana será noche buena... y la vida continuara su cauce, siguiendo con Navidad y así...

Sí, señoras y señores.
Mañana es noche buena, y al otro navidad, y esto me recuerda unas cuantas canciones.
Llevo unos cuantos días sin actualizar nada en el blog.
Jajajaj...
Creo que voy a dejarlo.
Seguiré comentando en los blogs de la gente, pero no se si seguiré con el mio. Me he dado cuenta que tan solo escribo tonterías, -vale, eso ya lo sabia, pero ahora ya lo he corroborado con mi desgana,- así que, si publico alguna vez más, creo que sera un pequeño milagro.
Ay...
De todas maneras creo que esta será la ultima entrada del año, y va a quedar muy tristona... :(
Bueno, tampoco es que lleve mucho con este mundillo, llevaré desde... ¿Agosto?
No sé.
Bueno, espero que os traigan muchas cosas, que hayáis ganado algo de lotería, que no haya mucha crisis por vuestra vida, y un feliz año.

Besos.
Verónica.

1 comentario:

  1. te matare como lo dejes.....
    tu continuas!!!!!! y no son nada de tonterias!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1
    te machacare como lo dejes.
    un abrazo!

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Esta to guay *_______*

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Sentía un dolor casi físico cuando el conde y la condesa entraban al mismo tiempo.. su amor mutuo era evidente, un vinculo genuino que les proporcionaba seguridad y felicidad. Hasta Logan y Serah intercambiaban a veces unas miradas que ponían de manifiesto que se gustaban. Esas miradas, ese amor, llenaba a Kylar de un anhelo tan hondo que creía que le abriría un hueco en el pecho. No era simple hambre; una rata de hermandad conocía el hambre igual que conocía las alcantarillas donde se acurrucaba buscando calor en invierno. El hambre no era comoda, pero resultaba familiar y no era algo que temer. Lo suyo era una sed, como si su cuerpo entero estubiese reseco, cuarteado, a punto de desmigajarse. Moriría de sed a orillas del lago más grande del mundo.

Todo aquello le estaba vedado. Para él, ese lago era un océano.

Era agua salada que solo le daría más y más sed, hasta causarle la locura y la muerte. El amor era la muerte de un ejecutor. Locura, debilidad, vulnerabilidad y muerte, no solo para el propio ejecutor, sino también para cualquiera que lo amase. En la vida de Azoth todo era muerte. Había jurado no amar jamas, pero cuando lo prometió no había visto nada parecido a lo que el conde y la condesa compartían. Resultaba tolerable si por lo menos le importase a alguien.


El Ángel de la Noche 1, El camino de las Sombras de Brent Weeks

Feveradicta *¬*

Mi diplomita :3

Mi diplomita :3
muchisimas gracias Karol!! ^^