jueves, 3 de febrero de 2011

Lucha sin fin... sin tregua... sin rostro... sin nombre...

 


La lucha nos invade, una espada en cada mano.
Sangre escupida, sin dolor, sin piedad.

Ya podría ser que el satírico baile parara en alguna ocasión.

Vueltas en un circulo infinito de dolor, lujuria y desesperación, porque esto termine en nada.

Ya podría ser tus ojos se encontraran con los mios.
Verde en azul, gris con violeta.

Ya podría ser nuestros dedos no fueran asesinos, con ansias de matarnos entre nosotros, sin poder evitarlo.

Ya podría ser que nos quitaramos esta mascara de incertidumbre, mostrar nuestro rostro aun que tan solo fuera una vez...


Ya podría ser que este recuerdo infernal se marchara muy lejos, y nos dejara descansar al fin...

1 comentario:

¡¡Hola!! ¿Qué te ha parecido la entrada? ¿Mal? ¿Bien? ¿Interesante? ¿No?
¡Sea lo que sea, dímelo!
Estaré encantada de responderte :D

Esta to guay *_______*

Seguidores



Sentía un dolor casi físico cuando el conde y la condesa entraban al mismo tiempo.. su amor mutuo era evidente, un vinculo genuino que les proporcionaba seguridad y felicidad. Hasta Logan y Serah intercambiaban a veces unas miradas que ponían de manifiesto que se gustaban. Esas miradas, ese amor, llenaba a Kylar de un anhelo tan hondo que creía que le abriría un hueco en el pecho. No era simple hambre; una rata de hermandad conocía el hambre igual que conocía las alcantarillas donde se acurrucaba buscando calor en invierno. El hambre no era comoda, pero resultaba familiar y no era algo que temer. Lo suyo era una sed, como si su cuerpo entero estubiese reseco, cuarteado, a punto de desmigajarse. Moriría de sed a orillas del lago más grande del mundo.

Todo aquello le estaba vedado. Para él, ese lago era un océano.

Era agua salada que solo le daría más y más sed, hasta causarle la locura y la muerte. El amor era la muerte de un ejecutor. Locura, debilidad, vulnerabilidad y muerte, no solo para el propio ejecutor, sino también para cualquiera que lo amase. En la vida de Azoth todo era muerte. Había jurado no amar jamas, pero cuando lo prometió no había visto nada parecido a lo que el conde y la condesa compartían. Resultaba tolerable si por lo menos le importase a alguien.


El Ángel de la Noche 1, El camino de las Sombras de Brent Weeks

Feveradicta *¬*

Mi diplomita :3

Mi diplomita :3
muchisimas gracias Karol!! ^^