Cuando creemos tenerlo todo, ya no tenemos nada, por que ya no somos nada.
Renunciamos sin darnos cuenta a lo más importante, ineptos de nosotros, niños en una escuela de verano que es la vida.
Cuando nos damos cuenta intentamos reconstruir los pedazos rotos del cristal, quizá ya, demasiado tarde para poderlos aferrar. Las lágrimas caen de rodillas, mientras en el proceso rompen nuestras mejillas, dolorosas ellas por el desastre causado, el pecho sangrante, ya no hay marcha atrás.
Ya estamos inmersos en la completa oscuridad.
Oscuridad que nos mata, lenta, pero inexorablemente, destruyendo nuestra alma en pedazos.
Esos pedazos que ya no se volverán a juntar.
Sabes a veces me pregunto si mi corazón será de cristal o de un material más frágil, porque el dolor que se siente al romperse no es normal...
ResponderEliminarPero luego pienso en que no puedo dejarme vencer por este oscuro dolor, que un día encontrare a otro corazón que quiera sincronizarse con el mío y reparar todas esas grietas que tengo...
Espero te recuperes de ese trago amargo que es la oscuridad :)
la oscuridad no es realmente mala solo debes sentir su placer sentirla dentro tuyo
ResponderEliminar