martes, 24 de abril de 2012

Mi padre.





Es lo único que he leído hoy, antes... por la mañana... Era algo así como mis propios sentimientos... no sé 


Hawthorne quería que la nieve simbolizara el frío, me parece a mi. Frío y silencio. No hay nada más silencioso que la nieve. El cielo grita cuando la suelta, como si hubiera cientos de duendes malvados volando a orillas de la tormenta. Pero en cuanto la nieve cubre el suelo, se queda tan callada como mi corazón.

-Cuando los árboles hablen- Laurie Halse Anderson.




Le echo mucho de menos.
En el frutero hay unos melones, de esos... creo que me dijo que eran franceses.
Le dije que no los había probado nunca, y que me tenia que dar.
Creo que dijo, en ir a casa.
No me acorde.
Habían tres melones, ahora quedan dos.
Él se comió el otro...

Lo último que le dije, fue, sí, ahí tienes el periódico.

Voy a llorar. Ya estoy llorando.


¿Por qué tiene que haber muerto?

¿Por qué no le dije que le quería?

Ayer murió, y sigo sin creerlo.

¿Por qué?

¿Qué hubiera costado... cinco años más?

¿Algo más?

Soy egoísta por quererlo.

Por lo menos ya no esta sufriendo.

Por lo menos murió junto a su familia, en su casa, y no en el hospital.

Yo llegue, y ya estaba muerto. 

No me dejaron verlo.

Casi no lo he llorado.

Mis otros tres hermanos le vieron, y no se pueden quitar su rostro morado de la mente.

Mi otro hermano, vino ya casi cuando íbamos al tanatorio.

Podría haber estado con él.

Creo que es el que más a llorado.

Mi madre no ha soltado una sola lagrima.

Mi hermana, creo que se torturara durante toda su vida. Por no haberle obligado a ir al hospital.

¿Por qué fue un domingo?
Podría haber sido un sábado. No habría habido tanta gente, y él se hubiera dejado ir al hospital, quiza estaría vivo, allí...

Le pidió a mi otra hermana enseñarle a su hija de tres meses... dijo, que bonita es, muy bonita, y le dio el ataque.

¿Por qué...?

Por lo menos, a venido la mitad del pueblo a su entierro...

Uno de sus hermanos se va quedar su moto.

Vamos a dar todos los pajaritos a los que cuidaba.

Yo... yo le voy a pedir a mi madre si me puedo quedar su movil.

Para recordarle.

Mi sobrino de cinco años estaba con él... aun no entiende que ha pasado, aun que le hemos dicho que su abuelo a muerto.

Su hermana, de ocho años si que lo entendió.

Su madre le dijo que su abuelo estaba en el cielo, con los pajaritos que tanto quería... 

Este mundo debería llevarse a más gente mala, y no un buen hombre como lo fue mi padre.

Esta to guay *_______*

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Sentía un dolor casi físico cuando el conde y la condesa entraban al mismo tiempo.. su amor mutuo era evidente, un vinculo genuino que les proporcionaba seguridad y felicidad. Hasta Logan y Serah intercambiaban a veces unas miradas que ponían de manifiesto que se gustaban. Esas miradas, ese amor, llenaba a Kylar de un anhelo tan hondo que creía que le abriría un hueco en el pecho. No era simple hambre; una rata de hermandad conocía el hambre igual que conocía las alcantarillas donde se acurrucaba buscando calor en invierno. El hambre no era comoda, pero resultaba familiar y no era algo que temer. Lo suyo era una sed, como si su cuerpo entero estubiese reseco, cuarteado, a punto de desmigajarse. Moriría de sed a orillas del lago más grande del mundo.

Todo aquello le estaba vedado. Para él, ese lago era un océano.

Era agua salada que solo le daría más y más sed, hasta causarle la locura y la muerte. El amor era la muerte de un ejecutor. Locura, debilidad, vulnerabilidad y muerte, no solo para el propio ejecutor, sino también para cualquiera que lo amase. En la vida de Azoth todo era muerte. Había jurado no amar jamas, pero cuando lo prometió no había visto nada parecido a lo que el conde y la condesa compartían. Resultaba tolerable si por lo menos le importase a alguien.


El Ángel de la Noche 1, El camino de las Sombras de Brent Weeks

Feveradicta *¬*

Mi diplomita :3

Mi diplomita :3
muchisimas gracias Karol!! ^^